El soñador furtivo

  Esta novela obtuvo el Premio Elena Fortún en 1988 y fue publicada al año siguiente por la Editorial Aguilar. Se trata de una obra claramente autobiográfica. En el marco de una pequeña ciudad de provincias de mediados del siglo XX (el Burgos natal del autor), un adolescente relata sus sueños, sus angustias y el peso de la rutina escolar. Numerosos lectores se han identificado con Tomás, el protagonista, cuya vida, en el fondo, tal vez no sea tan diferente de la de los chicos de nuestra época. El libro fue seleccionado por un grupo de especialistas de la Fundación Sánchez-Ruipérez como una de las cien mejores novelas juveniles de todo el siglo XX.