Las sombras de la caverna

  Se trata probablemente de la novela juvenil que más lectores ha conquistado a su autor. Publicada en 1992 por la editorial Alfaguara, fue reeditada catorce veces. Cuenta la historia de Rubén, un joven obsesionado de tal modo por las imágenes de la televisión que, como los prisioneros de la caverna platónica, ha comenzado a tomarlas por la verdadera realidad. El muchacho se pasa las tardes sentado frente al aparato, cruzando la frontera de cristal para bañarse en exóticas playas, conducir automóviles de ensueño, o acompañar a algún astuto policía de San Francisco. Pero su vida se complica inesperadamente el día que descubre, de este lado de la pantalla, a uno de esos fascinantes personajes que le hicieron soñar en sus largas horas de gozosa contemplación.